Nuestra convivencia empezó unos días antes, cuando decidimos organizarnos para que todos en la hora del almuerzo comiéramos empanadas. Sacamos un par de cuentas y juntamos la plata para comprar las bebidas y las empanadas. Con esta actividad nos sentimos muy unidos y nos pudimos organizar bien con la ayuda y cooperación de todos.

El día de la convivencia, llovía mucho y por eso no pudimos hacer actividades físicas, pero eso no nos quitó las ganas de que ese día fuese lindo. La primera actividad, que sirvió para conocernos más, duró dos horas ya que todos compartimos algo, y pusimos interés para conocernos más entré nosotros.

La segunda actividad, fue cuando dejó de llover por un rato, y se nos propuso salir con un compañero a compartir un momento de charla.

Después llegó la hora de comer, y compartimos las empanadas que habíamos comprado junto con las bebidas, y una chocotorta, que habíamos preparado con mucho esfuerzo.

Una de las últimas actividades, fue escribirle a nuestros compañeros, con nuestros nombres, algo que valoremos de ellos y algo que creeríamos que podrían mejorar, para luego leerlas cada uno en su casa.

Para terminar y cerrar, hicimos dos juegos que consistían en una buena organización entre equipos, la cual nos permitió divertirnos todos juntos. Y, un momento de reflexión, compartiendo lo que fue pasando en esta convivencia.

Bautista Zaballa
Victoria López Hermida