No es fácil poner en palabras lo que fue la misión de Vélez este año.
Empezó difícil, con mucha espera en Tres Isletas, mal tiempo, pocos chaqueños...


Era difícil no sentirse un poco desilusionados, cuando uno llega a Chaco y espera encontrarse con ese Vélez lleno de gente que dejamos el año pasado.

Pero cada día se ponía mejor. El sol salió, y cada mañana llegábamos más lejos, cada almuerzo poníamos en común lo lindas que habían sido las visitas, cada tarde llegaba más y más gente a compartir, cada celebración era más emocionante, cada oración más linda y profunda, el grupo estaba cada vez más unido.
De verdad que cada día era mejor que el anterior, y se sentía, se sentía en la energía del grupo, la alegría de seguir sorprendiéndonos con Vélez, que hace tres años que no deja de crecer.

Hicimos una gran misión, y no es casualidad cuando el denominador común del grupo son las GANAS y la predisposición, cambia mucho cuando absolutamente todos y cada uno dan todo de sí. Y así fue, y volvimos todos muy contentos, con el corazón lleno del amor que no paramos de dar y recibir esa semana, ese amor tan simple e incondicional pero tan tan grande que es imposible no querer compartir con el otro. Vélez es lo más, es muy lindo ver cómo crece cada año, el gran trabajo que hacemos y como todos lo disfrutamos y nos disfrutamos tanto entre nosotros. Vamos por mucho más!

Tei Sánchez de la Puente