Jesús,  con su vida, nos enseñó el verdadero amor, el amor desinteresado y generoso, que da todo sin esperar nada a cambio, el amor que se convierte en servicio y que es capaz de entregar lo  más preciado de sí: la vida misma.

Nos preparamos para iniciar juntos la Semana más importante del año, la Semana Santa.  En esta Semana del Amor, Jesús nos ofrece una parte de su corazón.  Un corazón que late cuando nos sentimos hermanos de todos.  Un corazón que no se niega a nadie y que se entibia al ser recibido en cada  hogar.  Un corazón que no se acaba porque se entrega a todo hombre que quiere amar.