Comunidad de Hermanos

Pascua Joven Solidaria 2012

Gracias a las Parroquias de San Nicolás de Bari y del Carmen; y de los Colegios Jesús María y Champagnat,  tuvimos la oportunidad de compartir junto a 150 jóvenes y adolescentes la experiencia de vivir en solidaridad los días de Semana Santa.
Llegamos el miércoles al colegio Champagnat donde estuvimos alojados hasta el sábado a la noche. Allí tuvieron a lugar todas las oraciones, reuniones grupales, comidas y compartidas. Las Celebraciones Pascuales  se realizaron en la Parroquia de San Nicolás de Bari.
El Jueves Santo y el Sábado Santo realizamos diversas salidas solidarias.
El jueves nos dividimos en diferentes grupos teniendo en cuenta a donde quería ir cada uno. Visitamos geriátricos como “la Casa del Teatro” y “Las Victorias“ entre otros. También fuimos a los hospitales Argerich, Rivadavia y al Tobar García y, para los mayores de 18 años, estaba la opción de la Villa 31.
Al día siguiente, junto a unas cuatro mil personas, participamos del Vía Crucis de la Ciudad.
El ultimo día, visitamos el Cottolengo Don Orione en la localidad de Claypole, donde realizamos un Vía Crucis para los chicos que están internados. Gracias a esta actividad llegamos a conocer a quienes acompañamos, a comprender la pesada cruz que cargan día a día y pudimos ver que la cargan con alegría y esperanza. Fuimos nosotros los encargados de trasmitirles felicidad pero también ellos nos mostraron el amor de Jesús resucitado.
Por último, celebramos la Vigilia Pascual en San Nicolás de Bari donde nos alegramos por la Resurrección de Jesús. Al finalizar tuvimos el cierre de la Pascua Joven Solidaria y en la cripta compartimos una comida fraterna y un pequeño festejo.
Fue para nosotros una experiencia inolvidable ya que pudimos vivir una Semana Santa como Jesús nos enseña. Decidimos ir a ayudar, a servir a los más necesitados antes que estar una semana sin hacer nada. Y, creo que concordamos todos los jóvenes que asistimos, que es una experiencia increíble y que la mayoría nos gustaría volver a repetirla.
Sebastián De Lahitte y Carola Suffern Quirno 

 

 


¡Pascua jóven solidaria! Pascua Joven 2011

El 20 de abril comenzó la pascua joven organizada por la parroquia San Nicolás de Bari junto con el colegio Champanat  y otros colegios de la zona, en esta participaron 120 adolescentes de distintos colegios, todos dispuestos a ayudar y a brindar alegría a la gente más necesitada por medio de la palabra de Dios.
EL miércoles realizamos una reflexión anterior a los apostolados del jueves, apostolados que tuvieron lugar en geriátricos de la zona, hospitales, y, para los universitarios, una misión a la villa 31 y un barrio próximo a esta o el hospital neuropsiquiátrico Tobar García. 
La gente de estos lugares nos recibieron con los brazos abiertos, y con canciones, regalos, juegos y la palabra de Dios les alegramos el día a estas personas que generalmente se sienten solas o necesitadas y les hicimos recordar que Dios y Jesús siempre van a estar con ellos y que nunca debemos perder la esperanza y la alegría.
El viernes fue un día de reflexión personal, para que acompañemos a Jesús cargando nuestra cruz. Participamos del viacrucis de la ciudad.
Finalmente, el sábado partimos hacia el cottolengo don Orione, donde fuimos muy bien recibidos. Y algo que fue increíble para los que todavía no habían visitado el lugar, fue la inmensa alegría y felicidad que la gente del lugar tenia. Pese a los problemas que pudieran llegar a tener, estas personas nunca perdieron la esperanza. Esto fue una ayuda para la gente del cottolengo, por nuestra compañía y la alegría que llevamos, como para nosotros. Porque esa gente nos hizo dar cuenta a muchos de lo mucho que pedimos para ser feliz y lo mucho que nos ahogamos en nuestros pequeños problemas. Al ver a esas personas disfrutando y siendo felices con solo una canción y una sonrisa pese a todos sus problemas, se nos abrieron los ojos y nos dimos cuenta de que debemos ser mas agradecidos por lo que tenemos y disfrutar más de las cosas simples que nos ofrece la vida.
Al final de la pascua joven tuvimos la misa del sábado la que nos sirvió para reflexionar por lo vivido y para pedir por las personas visitadas en los apostolados y la gente del cottolengo, para que nunca pierdan la esperanza y que mantengan esas sonrisas que tanta alegría nos trajeron.
Personalmente esta experiencia fue una de las más lindas que viví, porque pude ver a gente que realmente estaba dispuesta a ayudar, y a brindar alegría con Jesús a los más necesitados. Y luego, la experiencia del cottolengo y de los apostolados me hizo dar cuenta de lo poco agradecida que es la gente, y que era yo, y que debemos comenzar a disfrutar más de las cosas más simples de la vida, ya sea un abrazo o una sonrisa.

Facundo González Fernández 4º Bachiller



¡Felices Pascuas, Marcelino!


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El Evangelio del domingo de Pascua nos recuerda que María Magdalena fue temprano al sepulcro. Lo encontró vacío y volvió a dar la noticia a los apóstoles. El líder de los Doce, Simón Pedro, y el discípulo amado, Juan, salieron corriendo para ver qué había ocurrido. El más joven, Juan, a quién imagino de 18 años, corrió más rápido y llegó antes. Pero no entró y esperó a Pedro, que era un hombre casado.
El Padre Champagnat, recién ordenado, fue enviado a la parroquia de la Vallá. Los párrocos son líderes de la comunidad. Están en la línea de Simón Pedro. Pero cuando Marcelino tuvo en sus brazos al joven Juan Bautista Montagne, recién muerto, comprendió que Dios lo llamaba para imitar al discípulo amado, corriendo más rápido. Para este simbolismo de Pedro y Juan, me inspiro en San Agustín (Horas, Sábado VI).
Marcelino sintió que la sociedad francesa, embriagada por las glorias napoleónicas, se había quedado atrás en la educación. Los maestros habían sido convertidos en suboficiales. El analfabetismo cundía. Nuestro santo decidió revertir la situación y creó maestros de la nada. Los primeros hermanos carecían de títulos. Pero eran jóvenes, como el discípulo amado, entusiasmados por Marcelino, y así fueron naciendo escuelas rurales.

El sistema educativo también se había estancado. El genio de Marcelino, basado en la intuición, implementó una reforma que fue aceptada con resistencias. El corría más rápido que sus colegas eruditos y necesitó paciencia para esperarlos. La base de su educación era el afecto. “Amen a los niños”, decía, como un eco del discípulo amado.
Las autoridades de la Iglesia también miraron con cierta desconfianza su proyecto, que parecía el de un soñador sin experiencia. Pero Champagnat podría haberles dado un curso sobre organización de empresas. Con todo, no se impacientó, criticando a la Iglesia, como hacemos nosotros.
Marcelino recogió el espíritu del discípulo amado y de María Magdalena. Ella se había enamorado de Jesús, aunque no como se enamoran chicas y chicos para formar lindos matrimonios. El mayor deseo de ella era estar con Jesús, hablar con él. Y Marcelino pasaba por la capilla, cuando podía, para hablar con Jesús y darle un beso a María. En la gran familia marista actual, los papás corren como el discípulo amado y las mamás se alegran, como María Magdalena. Viven el carisma de la alegría pascual.

Ignacio Pérez del Viso, sj, Pascua 2011