En la semana del retiro dedicamos cuatro días para cortar un poco con la rutina y reflexionar.

 Nos centramos en pensar acerca de lo que se viene después del colegio, en un clima distinto al que estamos acostumbrados. Se tocaron temas inusuales para la mayoría, como nuestros anhelos y nuestros deseos. Fue una oportunidad para escuchar distintas experiencias de vida, y como cada uno salió adelante.

Se trataron temas como la voluntad, lo que nos gusta hacer y sobre la libertad que uno tiene para tomar distintos caminos una vez que salimos al “océano” y dejamos de seguir un “río” que nos lleva con su curso.

Mirando hacia atrás, la experiencia que vivimos fue diferente, que pocas veces se nos plantean en la vida, y estamos muy contentos de haberlo compartido con amigos y fraternidades donde hubo sinceridad y confianza. Recomendamos que nadie se pierda esta oportunidad, ya que es algo fuera de la cotidianeidad, que vale la pena, para parar un poco la pelota y plantear qué queremos para el día de mañana.

Francisco Fraguas 

Pedro Louge.