Comunidad de Hermanos

Sistema de Convivencia Escolar

INSTITUTO DE ENSEÑANZA GENERAL
COLEGIO CHAMPAGNAT 

En el país atravesamos tiempos difíciles. Como nunca, vemos con preocupación la falta de normas claras y eficaces que organicen la vida en común y que garanticen el respeto por los derechos de las personas y de la sociedad, quedando afectados cada vez mayores sectores de nuestra sociedad.
Del mismo modo, en el Colegio, el Sistema de Convivencia escolar y su adecuado funcionamiento es, en definitiva, el que posibilita la tarea de desarrollo integral de los alumnos y alumnas. Es indudable que un buen clima de trabajo y de funcionamiento escolar contribuye a una buena formación intelectual, espiritual y para el ejercicio comprometido y ético de la ciudadanía.
En efecto, el Sistema de Convivencia permite cumplir con mayor eficacia, eficiencia y armonía los objetivos y la misión institucional, así como previene dificultades, protege a los más débiles y promueve actitudes socialmente positivas. Tal es su valor en la vida cotidiana que exige esfuerzos especiales de parte de toda la Comunidad para su sostenimiento, su diseño, comprensión, comunicación y sana aplicación.
Es por eso que este Sistema de Convivencia escolar del Colegio CHAMPAGNAT se propone clarificar las pautas y criterios sobre los que se organiza la vida escolar, los roles y funciones que le corresponde a cada uno de los miembros de la Comunidad, de modo de poder hacer concretos los valores que presiden el Ideario Marista y nuestro Proyecto Educativo.
El Sistema de Convivencia es, entonces, más que un régimen de disciplina. Se orienta principalmente al logro de la misión y de los fines institucionales, al desarrollo de los valores que como Comunidad priorizamos, al estímulo y reconocimiento de quienes una actitud positiva y no solo a la atención específica de toda vida en Comunidad.
Supone la existencia de un sistema de normas simples, compartidas y respetadas e, incluso, de sanciones previstas frente a su trasgresión. Pero tiene un sentido mayor: orientar el camino hacia el que buscamos avanzar como Comunidad y señala una forma para lograrlo.
Será indispensable que sea capaz de instalar en el Colegio un clima de pluralidad, tolerancia, responsabilidad, confianza, ayuda y colaboración entre cada uno de los que formamos parte de él.
 
LOS VALORES DE LA EDUCACIÓN MARISTA EN EL COLEGIO CHAMPAGNAT
La formación Marista busca desarrollar en los alumnos/as del Colegio CHAMPAGNAT la vivencia de diversos valores vinculados con la Misión Institucional:
·Formar buenos cristianos y honrados ciudadanos;
·Educar hombres y mujeres con profundos valores morales y éticos para su inserción exitosa en el mundo de hoy como líderes responsables; y
·Contribuir al desarrollo de la personalidad de los educandos para que puedan construir su propio proyecto de vida en plenitud, como personas libres, creativas y solidarias.

Será necesario alentar durante toda la vida escolar:
·El desarrollo de su relación con DIOS, su interioridad y espiritualidad, el amor a MARÍA y la imitación de sus virtudes;
·El respeto por sí mismo, por los demás miembros de la Comunidad Educativa, por los valores del Colegio y sus normas y por los bienes ajenos;
·La solidaridad con sus compañeros y con los sectores más desprotegidos de nuestra Comunidad y de la sociedad;
·La responsabilidad en el cumplimiento de sus obligaciones escolares que fortalezcan su espíritu de trabajo, buscando la excelencia académica y personal;
·Apego y compromiso con el bien y la verdad;
·El cultivo de la humildad y la sencillez en sus conductas y actitudes personales;
·La búsqueda de justicia para sí y para los demás;
·El compañerismo. La integración de y con sus compañeros y compañeras más próximos, evitando y reflexionando sobre erróneas concepciones;
·La integridad personal en los dichos y en los actos, dentro y fuera del Colegio; y
·El ejercicio del espíritu de familia que nos lleva a ser solícitos con el cuidado del Colegio y nos dispone a la servicialidad voluntaria.
 
LA TAREA DE CADA UNO

Sabemos por nuestra experiencia ciudadana que no alcanza con que exista un listado de normas a ser cumplidas para que tengamos una buena organización y justicia.
Para que un Sistema de Convivencia funcione es indispensable que cada uno de los miembros de la Comunidad asuma su responsabilidad para con él; no solo respecto del cumplimiento de sus pautas y normas, sino también en cuanto a conocimiento, difusión, transformación, exigencia y aplicación de medidas frente a eventuales transgresiones. En efecto, será necesario que el alumnado reflexione sobre el Sistema de Convivencia, los valores que promueve y que le dan sentido, de modo de favorecer su comprensión y cumplimiento.
Los docentes, por su privilegiado contacto con los alumnos/as, serán quienes deban asumir la principal responsabilidad en el sostenimiento del Sistema de Convivencia cumpliéndolo y haciéndolo cumplir, buscando crear en las aulas un clima positivo entre los alumnos/as y entre estos y sus educadores.
Contribuirán especialmente a través del ejemplo y del cumplimiento de sus responsabilidades, desarrollando su trabajo con idoneidad y expectativas ajustada al grupo de alumnos/as, respetándolos y fomentando su autoestima y la disciplina.
La experiencia muestra que uno de los factores que más contribuye a una sana integración, convivencia y desarrollo de los alumnos/as en el Colegio, es la comunión de las familias con el proyecto institucional al que adhieren desde el momento que le confían la educación de sus hijos e hijas. Se espera de las madres y los padres de nuestros alumnos/as que cumplan con las pautas de convivencia y de organización fijadas por el Colegio, que orienten a sus hijos/as en la reflexión y comprensión de sus normas y que apoyen a los docentes y directivos del Colegio en su cumplimiento y determinaciones.
Las autoridades del Colegio tendrán la responsabilidad de diseñar un Sistema de Convivencia integrado a las normas y reglamentaciones pertinentes, difundirlo, sostenerlo, evaluarlo y actualizarlo. Especialmente, velarán por lograr que sea eficaz, que esté actualizado y que respete el espíritu fundacional Marista. Además de cumplir con las pautas de convivencia y de organización fijadas por el Colegio, tendrán la responsabilidad de sancionar las transgresiones al sistema de acuerdo con su naturaleza, criterios y las exigencias reglamentarias vigentes.